Ejercicio de flexión hacia adelante
Este ejercicio ayudará a mejorar tu elasticidad en piernas y espalda, partes muy importantes en el camino de alcanzar una excelente flexibilidad.

Desde una posición sentada con las piernas juntas y extendidas, vas a estirar los brazos por encima de la cabeza para elongar la columna. Ten presente apuntar con los pies hacia el techo y acomodarte de manera tal que la porción carnosa de las nalgas se vaya hacia atrás, para que quedes directamente sentada sobre los isquiones.

Dóblate hacia adelante desde la pelvis, entrando el abdomen y exhalando, con las manos siempre al frente, buscando llevar el mentón hacia las espinillas (canillas), y el pecho hacia los muslos. Debes mantener la espalda recta. No te dobles desde la mitad de la columna. No intentes llevar la cabeza a las rodillas, porque al hacerlo curvarás la columna.

Continúa descendiendo y tómate de cualquier parte de las piernas que puedas alcanzar cómodamente sin doblar las rodillas. Con la práctica podrás incluso bajar los codos hasta el suelo y estirar los brazos más allá de los pies.
Una vez en posición, respira profundamente, sintiéndote avanzar un poco más hacia adelante cada vez que exhalas. Mantén la postura durante 3 ó 4 respiraciones profundas al principio, y ve aumentando gradualmente el número a medida que puedas relajarte en la postura. Para reincorporarte, simplemente sube procurando estírate hacia adelante al hacerlo.
Desarrolla este ejercicio 3 veces seguidas, con descanso de 1 minuto entre series.
Sería fantástico si lo haces todos los días.
Ejercicio del arco
Este ejercicio te ayudará a fortalecer la parte superior del cuerpo, reforzarás toda la zona baja de la espalda, los glúteos y los músculos abdominales, además de que tu columna ganará flexibilidad.

Tiéndete de espaldas con las piernas separadas, flexiona las rodillas y ubica tus talones casi a la altura de los glúteos, de modo tal que los logres tocar con las manos. Si no alcanzas con tus manos los talones no te preocupes; hazlo hasta donde puedas. Con el tiempo la extensión irá mejorando.

Ahora deberás elevar la pelvis hasta lo más alto, sin levantar los talones. Para esto has de empujar los pies contra el suelo, subiendo lentamente la pelvis e inhalando a medida que subas. Mantén esta postura durante al menos 2 segundos.

Retorna lentamente a la posición inicial, exhalando a medida que bajes y pensando en que cada vértebra deberá ir tocando progresivamente el suelo hasta alcanzar el reposo. De este modo proteges tu columna y fortaleces mucho mejor tus músculos.
Para empezar, desarrolla este ejercicio en 3 series de 5 repeticiones cada una, sin descanso mayor a 2 segundos entre repeticiones. Hacer y deshacer la postura cuenta como una sola repetición.
Con el tiempo podrás ir incrementando el número de repeticiones por serie. Procura no excederte porque podría resultar contraproducente. Hasta 15 repeticiones va a estar más que bien.
Además de fortalecer tus músculos y darle flexibilidad a tu columna, este ejercicio te ayudará a estirar notablemente el cuello, permitiéndote liberar un poco toda esa tensión del día.
El listado de ejercicios preparatorios para mejorar tu rendimiento sexual lo seguiremos ampliando. Si quieres recibir las actualizaciones, inscribe gratuitamente tu email >> AQUI >>

